
Venezuela atraviesa una de las crises más profundas de su historia moderna. Tras décadas de bloqueo económico por parte de los Estados Unidos, la inestabilidad política, escasez de inversiones y un colapso económico, la nación —rica en recursos naturales— se ha convertido en el centro de tensiones geopolíticas. La opción de Estados Unidos de
intervenir militar y políticamente ha escalado en 2025-2026 tras la captura del presidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en una operación relámpago.
Oficialmente, la Casa Blanca argumentó que su intervención buscaba combatir el narcotráfico, restaurar una transición democrática y proteger la seguridad hemisférica. Sin embargo, en la realidad, analistas y muchos gobiernos en América Latina señalan que estas razones son pretextos y que el foco real está en el control de los recursos naturales clave del país, especialmente el petróleo.
Estados Unidos se comporta como el chico abusivo de la cuadra, pues se ha olvidado del maquillaje político que ha utilizado en otras ocasiones para invadir e intervenir países,
pues el perfil de su mandatario, acompañado de sus discursos de odio, hacen más fáciles este tipo de prácticas que a simple vista son un ultraje a las instituciones y acuerdos internacionales de paz, pues con lujo de violencia y muerte, se adueñan de países y sus recursos naturales, cabe mencionar que no esperaron ni 3 días para enviar 11 buques cisterna de la compañía chevron para llevarlos repletos de petróleo venezolano.
¿Por qué Venezuela es importante? El petróleo como factor determinante.
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo (aproximadamente 303.000 millones de barriles), superando a países como Arabia Saudí o Canadá (Venezuela
303B, Arabia Saudí 290B, Canadá 170B, Irán 157B, Irak 145B). A pesar de ello, la producción real en los últimos años ha sido muy baja —cerca de 1.1 millones de barriles por día— debido a falta de inversiones, sanciones y deterioro de infraestructura petrolera.
Mientras que en décadas pasadas Venezuela exportaba crudo a todo el mundo, hoy su capacidad está reducida y restringida por políticas y sanciones internacionales,
especialmente de Estados Unidos.
El crudo venezolano: ventajas y desafíos.
El crudo venezolano es mayoritariamente pesado y ácido, lo que lo hace coincidentemente ideal para las refinerías estadounidenses del Golfo que están diseñadas para refinar este tipo de petróleo.
WTI (ligero)
Brent (medio)
Venezuela (pesado)
Sin embargo, este crudo requiere tecnologías específicas y costosas para su extracción y procesamiento, algo que muchos inversionistas internacionales consideran poco atractivo sin garantías legales y políticas estables.
¿Qué ha hecho Estados Unidos y cuál es su motivación real?
Estrategias políticas y militares.
Estados Unidos realizó una operación militar directa contra Nicolás Maduro, quien fue capturado y trasladado a Nueva York para enfrentar cargos criminales.
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo:
303 mil millones de barriles. Tipografía grande + infografía simple.
A partir de esta acción, Trump y su equipo anunciaron que EE.UU. “controlará” Venezuela temporalmente mientras se gestiona una transición política y económica, o lo que es lo
mismo… mientras generan los canales de comercio estables y seguros para el crudo y sus beneficios económicos a futuro.

A partir de esta acción, Trump y su equipo anunciaron que EE.UU. “controlará” Venezuela temporalmente mientras se gestiona una transición política y económica, o lo que es lo
mismo… mientras generan los canales de comercio estables y seguros para el crudo y sus beneficios económicos a futuro.
El papel del petróleo en esta intervención.
Las declaraciones de Trump y funcionarios como Marco Rubio han dejado claro que obtener acceso total a los recursos naturales del país —especialmente el petróleo— es una prioridad estratégica para su país.
Según fuentes oficiales del entorno de Trump, Venezuela entregará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a EE.UU., cuyos ingresos serían administrados por Washington.
Este tipo de declaración no da lugar a dudas de las intensiones y verdaderos propósitos de estas intervenciones y violaciones a la soberanía de los países del mundo, habiendo también realizado amenazas similares a países hermanos como Colombia, Brasil y hasta nuestro propio país México. Esto ha generado debates intensos en la comunidad internacional sobre si la intervención busca “ayudar” a Venezuela o asegurar recursos energéticos para Estados Unidos y sus empresas.

Beneficio para Estados Unidos y empresas energéticas
¿Quién gana realmente con el petróleo venezolano?
Mientras Trump promueve la idea de que el petróleo beneficiará tanto al pueblo venezolano como a la economía estadounidense, muchos analistas sostienen que los verdaderos beneficiarios serán las grandes petroleras y mercados financieros de Estados Unidos y aliados.
Empresas globales de comercio de commodities, como Trafigura y Vitol, ya han acordado ayudar en la venta y logística del petróleo venezolano a solicitud del gobierno
estadounidense.
Trump también ha solicitado que grandes petroleras inviertan en la reconstrucción del sector petrolero venezolano.
Desafíos reales para las inversiones.
A pesar de promesas, muchas compañías —incluida ExxonMobil— han manifestado que Venezuela es actualmente “no invertible” sin reformas legales sustanciales y garantías políticas.
Esto significa que la explotación masiva de petróleo no va a ser automática ni simple:
requerirá enormes inversiones y estabilidad política, algo que se ve claro en el corto plazo, pues el control de Washington en Venezuela y la desesperación de Trump por llevar el ojo de los estadounidenses a problemas externos, hará que mueva todo su poder político para lograrlo.
¿Qué ocurrirá con el dinero obtenido?
Administración de ingresos petroleros.
Trump ha anunciado que los ingresos de las ventas de crudo venezolano estarán bajo control estadounidense y destinados a “beneficiar al pueblo venezolano y a EEUU”.
Y aquí cabe la pregunta… ¿Por qué el crudo venezolano tendría que beneficiar al pueblo estadounidense?
La historia nos ha mostrado que:
● Los beneficios reales suelen concentrarse en empresas y élites políticas en lugar de la
población local.
● Parte de estos fondos pueden destinarse a pagar deudas existentes (Venezuela tiene
deudas significativas).
● Una fracción podría financiar proyectos de control políticos de Washington en la región.
En este contexto y haciendo una escritura más sencilla, Estados Unidos cuando necesita recursos para financiar más control regional o global, busca países en los que exista algún tipo de inestabilidad social o política (muchas veces provocado por los propios Estados Unidos), y bajo ese pretexto intervenirlos y saquearlos, para después alimentar a los medios de comunicación de una retórica de salvadores del mundo. Los críticos ven esto como una forma de neo-imperialismo económico: utilizar el discurso humanitario o de seguridad para intervenir y luego controlar recursos y flujos financieros claves.
Comparación con intervenciones pasadas
Este tipo de estrategia —intervención militar/estratégica bajo pretextos humanitarios o de seguridad, y control de recursos— recuerda políticas de Estados Unidos en otras regiones durante las últimas décadas (Medio Oriente, Irak, Irán, etc.). En esos casos, a menudo se argumentó que la acción era para proteger derechos humanos o combatir amenazas, mientras que los recursos naturales jugaron un papel central en el interés geopolítico.
Aunque cada situación es distinta, varios analistas señalan patrones similares: uso de fuerza o presión política para asegurar acceso preferencial o control indirecto de recursos
estratégicos.
Posibles escenarios futuros
Escenario 1: Control prolongado de recursos.
Si Estados Unidos logra estabilizar el país políticamente y atraer inversión, el petróleo venezolano podría fluir de nuevo a los mercados globales, generando ingresos importantes bajo administración estadounidense.
Escenario 2: Producción lenta y complicaciones.
La infraestructura petrolera está deteriorada. Volver a niveles altos de producción tomará años y altas inversiones, lo que implica que los beneficios reales podrían ser mucho menores de lo esperado.
Escenario 3: Conflictos y resistencia.
El control externo de recursos siempre genera resistencia política y social. Venezuela podría enfrentar tensiones internas y externas si la percepción es que sus recursos están siendo explotados sin beneficios claros para su población.
La situación en Venezuela en 2026 no puede entenderse como simple ayuda humanitaria o lucha contra el narcotráfico. La combinación de control político, ambición política, intervención militar y el énfasis en recursos estratégicos como el petróleo sugiere una reconfiguración geopolítica donde Estados Unidos y empresas energéticas tienen un papel central, con beneficios financieros que seguramente excederán lo que llegue directamente a la población venezolana.

Este proceso será largo, complejo y marcado por tensiones regionales e internacionales. La forma en que se administre el petróleo y otros recursos en el futuro determinará en gran medida el destino económico y político de Venezuela en las próximas décadas. Además de no quitar la atención de la creciente tensión internacional donde Venezuela ha marcado un punto alto dentro de las mismas, Taiwán y Ucrania, suman a estas tensiones donde Estados Unidos esta estirando mucho la liga, veremos si China y Rusia romperán esa liga o serán espectadores de este circo llamado “Estados Unidos y la recuperación de su hegemonía”.






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